Tendencias en interiorismo y decoración en 2019

Aunque pueda parecer que la decoración de interiores se caracteriza por ser un universo en continuo cambio, en ocasiones incluso cercano a una especie de tótum revolútum imposible de ordenar conceptualmente para todo aquel que no sea un experto en la materia (es decir, para la mayoría de los mortales), lo cierto es que las variaciones de una temporada a otra no son tan acusadas, algo que puede apreciarse a poco que uno focalice su atención en las tendencias que protagonizan los catálogos y las colecciones de las grandes firmas.

En realidad, puede decirse que desde hace unos años el interiorismo está marcado por la revitalización de estilos y líneas estéticas cuya eclosión se produjo en épocas pasadas. Es decir, que las antiguas tendencias están volviendo a nuestros días, aunque lo hacen, claro, pasando por los filtros de la contemporaneidad. Si bien es cierto que esta convergencia de estilos está dando lugar, en nuestros días, a infinidad de nuevos modelos decorativos, no lo es menos que dichos modelos remiten siempre, dada su inherente naturaleza, a algo ya visto, aunque en muchas ocasiones, sobre todo debido a la mezcolanza y a la consecuente falta de pureza, es difícil adjudicar una etiqueta única cuando observamos una propuesta decorativa.

Con todo, cada nueva temporada trae consigo ideas y conceptos que, aunque remitan al pasado y no nos resulten del todo novedosos, sí poseen aires de frescura, de reinvención: el esfuerzo de los profesionales del sector por encontrar nuevas vías para vestir nuestros hogares es más que patente. Lo que resulta menos sencillo de determinar es cuál es el estilo que más se adapta a nuestras preferencias y necesidades, sobre todo atendiendo a la vastedad de ofertas que tenemos a nuestro alcance. Eso sí, hay propuestas asequibles para todos los gustos y bolsillos.

Los muebles básicos y ‘poco ambiciosos’ como referentes

Una de las tendencias que están marcando este 2019 es la preponderancia de muebles con líneas puras y que podrían haber sido concebidos y construidos en cualquier momento dentro de los últimos 40 o 50 años. Es decir, un mobiliario atemporal, donde las piezas básicas (los sofás, las mesas de centro, las sillas, las grandes estanterías, los armarios, etc.) vuelven a ser las grandes protagonistas de las estancias, piezas que sirven de referencia para la elección del resto de elementos decorativos.

Asimismo, las formas y acabados redondeados vuelven a estar de moda, desprendiéndose de ese regusto a ‘pasado de moda’ que solían traer consigo hasta hace muy poco tiempo. No obstante, estilos como el nórdico, cuya líneas rectas y asépticas se erigen como protagonistas, están cobrando cada vez más fuerza, por lo que decantarse por un modelo decorativo u otro (uno más amable u otro, este último, un tanto más agresivo y sofisticado) será una cuestión que recaiga plenamente en el gusto de cada cual.

Colores neutros y pastel

Sin lugar a dudas, la presencia de una paleta de colores neutros y pastel es uno de los rasgos más distintivos en la decoración de interiores en este 2019. No en vano, Pantone ha elegido el coral como color del año, un detalle que no pasará desapercibido: podemos encontrarlo desde hace meses tanto en el mobiliario de estancias decoradas con casi cualquier estilo (en tapizados, en los acabados de los muebles, etc.) como en los elementos ornamentales de las mismas (la pintura de las paredes, los objetos decorativos de dimensiones reducidas, etc.). El blanco sigue estando de moda, pero en la actualidad ha perdido algo de protagonismo: ahora sirve para favorecer el contraste cuando se le contraponen los citados colores neutros y pastel, entre los que predominan los beige, los grises, los arena, los rosas suaves o los azules y verdes deslavados.

Lo vintage y lo natural cobran fuerza

Desde hace ya algunos años, asistimos a un notable auge de la decoración vintage: las piezas atemporales, con acabados retro (decapados, maderas y metales al natural, etc.) invaden cada vez más hogares, dotando a estos de atmósferas acogedoras y con recurrentes reminiscencias rústicas. Además, la presencia de elementos que remiten a la naturaleza es cada vez más palpable. Así, las plantas y los muebles y objetos decorativos de madera son elementos presentes en prácticamente todos los estilos contemporáneos que conviven y se dan la mano en este 2019.

Estilo rústico: Una forma atemporal de hacer tu hogar más acogedor

Nuestro origen: El estilo rústico

Una forma atemporal de hacer tu hogar más acogedor

El estilo rústico en decoración e interiorismo se caracteriza, en esencia, por su capacidad de hacernos sentir en un entorno natural y acogedor: efectivamente, tal y como si nos encontráramos en una cabaña en medio de la montaña, en un bosque remoto o, por qué no, en la Provenza francesa. De hecho, esa es una de las principales virtudes de este estilo tan en boga: que podemos respirar como si nos halláramos en una vivienda enclavada en la naturaleza, pese a que en realidad vivamos, por ejemplo, en un piso de un edificio rodeado de otros tantos; es decir, en la gran urbe.

En Tub-Noves Formes estamos muy familiarizados con el estilo rústico, hasta el punto de que nos atrevemos a afirmar que somos expertos en el mismo. No en vano, llevamos más de cuarenta años trabajando con muebles de madera destinados a la decoración y el interiorismo. Y es que la madera es, precisamente, el material protagonista del estilo que nos ocupa. Ya sea en su formato más tosco (sin apenas ser tratada, en apariencia), ya pintada y pulida (por ejemplo), este noble material es el más utilizado para amueblar cualquier tipo de vivienda cuyos propietarios  deseen dotar de esa atmósfera natural y agradable a la que nos referíamos al principio de este artículo.   

Variantes y emotividad en el estilo rústico

Como sucede con cualquier estilo decorativo, el rústico presenta múltiples (por no decir infinitas) variantes, que dependerán del grado de inmersión acordado con el cliente. Es decir, que dicho estilo puede ser aplicado a toda una vivienda o a solo una estancia en particular (o a varias), siempre que el conjunto conserve un equilibrio armónico. Para ello, desde Tub-Noves Formes ofrecemos un servicio personalizado de asesoramiento, para que sean cuales sean las necesidades y deseos de nuestros clientes, estos queden satisfechos y el resultado final quede ya esbozado y consensuado en la planificación previa al amueblamiento y a la decoración que se llevarán a cabo.

Las variantes del estilo rústico vendrán determinadas, sobre todo, por la conjugación de esta línea estética con otros estilos compatibles, como puedan serlo el minimalista o el industrial. La mayoría de muebles que fabricamos en nuestro taller se adaptan a esta hibridación entre géneros, por lo que puede decirse que una de las principales características de nuestros productos es su versatilidad. Otros rasgos de los mismos que entroncan con estos tres estilos son el trabajo con género grueso, el énfasis que ponemos en el diseño exclusivo de cada uno de nuestros artículos, el compromiso ecológico y el consecuente estilo resultante de todos estos rasgos, esa especie de halo especial que parece desprender cada uno de los poros de nuestras piezas.

De lo dicho en el párrafo anterior se deduce otra de las facetas del estilo rústico: tanto las personas que vivan en la casa como los visitantes que pasen por ella tendrán la inequívoca sensación de encontrarse en un espacio único, hecho a medida para sus habitantes. Y es que, en definitiva, ese es uno de los grandes logros de cualquier interiorista (sí, en Tub-Noves Formes, además de fabricantes de muebles de madera, también somos interioristas): conseguir que la decoración de un hogar refleje la personalidad de sus moradores, casi como si cada pieza (y la unión de todas ellas) fuese capaz de transmitir las propias emociones de los mismos.

Rústico contemporáneo: Naturaleza y modernidad de la mano

Cuando hablamos del estilo rústico contemporáneo nos referimos a una línea estética capaz de integrar la naturaleza en un espacio moderno. Para ello, la utilización de elementos y colores naturales es puesta a disposición de diseños contemporáneos, donde priman las formas y líneas simples, en muchos casos incurriendo en cierta agresividad, sin grandes suntuosidades.

Las vigas de madera al descubierto y las paredes con piedra y ladrillo visto son dos recursos estructurales muy utilizados tanto en el estilo rústico como en el industrial y el minimalista. Asimismo, abundan los muebles elaborados con madera decapada y elementos metálicos, con el color blanco por bandera, que suele ser combinado con colores que recuerdan a un paisaje natural (verdes, ocres, marrones, etc.), habitualmente presentados en tonos pastel (ya sea en los propios muebles o en las texturas del resto de elementos decorativos).